El aumento en el volumen de tráfico de voz y datos, consecuencia de una nueva generación de aplicaciones, la convergencia de servicios y una mayor demanda de información, lleva a que de la mano de los adelantos en tecnología, las infraestructuras de telecomunicaciones se actualicen para acortar la brecha de soporte tecnológico que se hace más evidente a medida que los requerimientos de ancho de banda e instantaneidad en las comunicaciones aumentan con la velocidad con que lo hacen actualmente. La evolución hacia redes y servicios de próxima generación son resultado de las exigencias tecnológicas provenientes de la nueva era de la información y del entretenimiento interactivo.
Algunos enunciados de celebridades en el campo de la tecnología, que han permanecido actuales y que comúnmente han sido denominados como leyes de la tecnología, son la ley de Moore y la ley de Edholm. Estas leyes evidencian la evolución de las capacidades y necesidades de procesamiento y comunicación que exigen la constante actualización tecnológica (soft y hard) para satisfacer requerimientos cada vez más exigentes de los usuarios de servicios tecnológicos.
"La evolución hacia redes y servicios de próxima generación son resultado de las exigencias tecnológicas provenientes de la nueva era de la información y del entretenimiento interactivo" |
La ley de Moore enuncia que el número de transistores que se incorporan en un circuito integrado se duplica cada dos años aproximadamente, esto es, la capacidad de procesamiento se duplica. La ley de Edholm, atribuida a Phil Edholm, CTO de Nortel, también conocida como ley de Banda Ancha, relaciona también la predictibilidad de la ley de Moore para el ancho de banda sobre las tres categorías de telecomunicación: alambrada, inalámbrica (celulares) y nómada (móvil –laptop, PDAs-), y predice que entre mas amplio y más económico sea el ancho de banda, mayor cantidad de usuarios y dispositivos móviles entrarán en escena, presentando convergencia de servicios en los dispositivos y favoreciendo la movilidad. En un futuro, la totalidad de las conexiones con las redes de acceso sera inalámbrica.

Datos históricos y Ley de Moore
"El creciente poder de cómputo, de memoria y de capacidad de almacenamiento, avances anticipados por la ley de Moore, hace posible la ejecución eficiente de tareas que anteriormente no podían siquiera considerarse" |

Datos históricos y Ley de Edholm
El cumplimiento de estas leyes en la actualidad, y su pronóstico de cumplimiento para el futuro cercano, lleva a la conclusión de que para satisfacer las necesidades de los usuarios de servicios soportados con telecomunicaciones (usuarios que son finalmente los catalizadores de esta evolución tecnológica, generando la demanda que los proveedores buscan satisfacer), es necesario contar con infraestructuras actualizadas y de última generación capaces de seguir el paso a las proyecciones de crecimiento en requerimientos de mayor ancho de banda y mayor calidad de servicio. El creciente poder de cómputo, de memoria y de capacidad de almacenamiento, avances anticipados por la ley de Moore, hace posible la ejecución eficiente de tareas que anteriormente no podían siquiera considerarse, por ejemplo, el ruteo de capa 3 casi a velocidad de capa 2, y el almacenamiento eficiente en memoria de inmensas tablas de datos para tomar decisiones de enrutamiento.
El aumento en el volumen de tráfico es considerablemente mayor para los países desarrollados pero avanza a grandes pasos en las economías emergentes. A medida que se hace mayor la penetración de Internet y más fácil el acceso a servicios de banda ancha, el trafico aumenta consecuentemente debido al cada vez mayor uso de aplicaciones y servicios intensivos en red. Aun cuando para la región Andina los indicadores de penetración de Internet y acceso por hogar a banda ancha continúan en cifras bajas, el indicador de acceso per cápita a líneas móviles es elevado y la integración, o mas bien reacomodación vía adquisiciones y fusiones de proveedores de servicio, en línea con la tendencia global, estimulan la modernización de la infraestructura de comunicaciones y servicios ofrecidos sobre estas.

Fuente: Telegeography, Diciembre 2007
Volumen de tráfico de voz y datos en el mundo
"Para satisfacer las necesidades de los usuarios de servicios soportados con telecomunicaciones es necesario contar con infraestructuras actualizadas y de última generación, capaces de seguir el paso a las proyecciones de crecimiento en requerimientos de mayor ancho de banda y mayor calidad de servicio" |


La visión de una infraestructura de red de próxima generación (NGN) facilitadora de experiencias de usuario ricas en contenido, interacción y sensibles a latencia (demandantes de operación en tiempo casi real) se hace posible solo a partir de la definición de una arquitectura diseñada con el propósito de satisfacer los atributos de calidad requeridos por los servicios de última generación: alta calidad, seguridad y confiabilidad. Para satisfacer estos requerimientos, las arquitecturas de las redes Core que soportan el corazón de las telecomunicaciones han venido siendo repensadas en los últimos años. Este pensamiento no se ha enmarcado desde una perspectiva de reestructuración total, del tipo big-bang, si no más bien desde una evolución gradual e incremental que permita mantener las inversiones actuales de los proveedores de servicios operativas y generando un flujo de caja positivo. Se piensa así ya que estas inversiones en equipos Core han sido bastante elevadas y porque se procura mantener la compatibilidad hacia atrás con los servicios que se soportan en estas redes, que si bien han mermado su tasa de crecimiento, conservan altos volúmenes de tráfico que son adecuadamente soportados por los Core de ‘generación legada’.
No sería justificable migrar a redes de nueva generación por una simple directriz de actualización tecnológica sin fundamentarse en retornos sobre inversión, en agregación de servicios, o en la obtención de una ventaja competitiva frente a jugadores nuevos o aquellos que de manera anticipada evolucionaron hacia infraestructuras mas actualizadas. La decisión de renovación hacia nuevos esquemas y plataformas se ha justificado en algunos casos con la necesidad de equiparar las condiciones tecnológicas que otros proveedores en el escenario de telecomunicaciones han obtenido al desplegar nuevas redes desde ‘cero’ por no contar con infraestructuras legadas y por no tener una base de operaciones soportada en portafolios de servicios de transporte conmutado de voz y datos. Esta misma razón explica el porque ciertas ciudades en países de economías emergentes cuentan con mejor infraestructura de telecomunicaciones que ciudades en países de economías industrializadas.
Desde la nueva perspectiva de convergencia de video, datos y voz, se identifican nuevos jugadores en el ámbito de las telecomunicaciones, donde los nichos de algunos proveedores en uno de estos sectores se expanden para cubrir nichos que anteriormente no eran de su objetivo. Desde esta óptica se creería que los proveedores de video (cable operadores) y datos (ISPs) cuentan con ventaja de ‘ligereza’ sobre los operadores de telefonía por no contar con multimillonarias inversiones en equipos de comunicación que deben ser migradas a la nueva generación de equipos que soportan más ágil y eficientemente la demanda de servicios de la actualidad. Esta demanda de servicios se hace más evidente y tangible cada vez que los requerimientos de banda ancha y de poca latencia en servicios continua ascendiendo de manera vertiginosa.
El alto requerimiento de tráfico derivado de la utilización de aplicaciones de comunicación y entretenimiento interactivo (teleconferencias, IPTV, Video on Demand, etc), los cada vez mayores volúmenes de información intercambiados entre empresas y personas -con carácter de urgencia para satisfacer las necesidades de toma de decisiones críticas de manera oportuna-, son solo unos pocos ejemplos que se citan no pensando en la completitud de escenarios si no para ejemplificar la nueva categoría de servicios demandantes e intensos en recursos que debieran poder soportarse, con predictibilidad y excelente calidad de servicio, en la actualidad (telemedicina, telepresencia, realidad virtual, etc).
En el centro de la renovación tecnológica se encuentran las redes Core, la evolución se esta haciendo desde redes con tecnología de conmutación hacia redes orientadas a paquetes. La escogencia de las redes de paquetes sobre las redes conmutadas se debe en gran parte a la familiaridad existente con las redes soportadas en IP, a la simplicidad de implementación atribuida a éstas, y a la versatilidad de permitir portar eficientemente servicios de voz, datos y video, una verdadera convergencia de servicios, en una red uniforme. El costo más asequible de esta tecnología, frente a las alternativas existentes, es el factor determinante para considerar que las redes de paquetes, y más específicamente Ethernet, serán las predominantes como redes de acceso y Core. En la actualidad, gran cantidad de tráfico previamente soportado por redes conmutadas como ATM y Frame Relay se ha ido desplazando hacia redes paquetizadas mediante el encapsulamiento de las ‘celdas conmutadas’ en tramas IP o Ethernet.
Complementar Ethernet con protocolos de propósitos específicos para permitir una extensión desde las redes locales LAN, hasta redes metropolitanas MAN, y permitir su ofrecimiento como un servicio desde el backbone de los proveedores, donde se podrían soportar servicios empresariales emergentes como el acceso a SAN (Storage Area Network) y a otros recursos intensivos en red ubicados en geografías distantes o en premisas del proveedor de servicios, es lo que se conoce como Ethernet de clase Carrier.
Para la clase Carrier es necesario que se cubran unos requerimientos no prioritarios para Ethernet tradicional sobre LAN, estos son brindar QoS (Quality of Service), mayor seguridad, escalabilidad, confiabilidad y administrabilidad. Estos atributos pueden satisfacerse incorporando técnicas que permiten mantener privados los circuitos virtuales (seguridad), soportar la definición de miles de estos (escalabilidad), permitir la rápida convergencia en caso de fallas de conectividad entre switches (confiabilidad) y soportar mecanismos OAM (Operations, Administration, Management) estandarizados para detectar fallas, medir rendimiento y generar notificaciones.
Los prestadores de servicio, los fabricantes de equipos y las entidades normativas están consolidando esfuerzos para diseñar tecnología, protocolos y arquitecturas que permitan satisfacer los demandantes requerimientos que las aplicaciones empresariales y de entretenimiento exigen sobre las infraestructuras de telecomunicaciones en la actualidad. Estos esfuerzos han generado especificaciones que en conjunto constituyen tecnologías para la implementación de las redes de próxima generación, tecnologías que soportan alto tráfico de paquetes de datos y convergencia multi servicios. Como es usual, lograr la interoperabilidad entre equipos de diversos fabricantes y llegar a un consenso sobre que tecnologías soportar entre estos es uno de los mayores retos.